JAIR REAL AÚN PIENSA EN CALIFICAR

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Por Jessica Licea

 

 

LA PIEDAD, MICH.- Todavía con la adrenalina del juego fluyéndole por todo el cuerpo después de la victoria sobre Tlaxcala, el director técnico de La Piedad, Jair Real, alabó el esfuerzo de sus jugadores para sacar adelante un resultado que desde su óptica les complicó una aparente consigna de los silbantes en contra de los Reboceros, señalando de amenazas antes de iniciar el juego, así como tuvo palabras de aliento para su plantel, para sus aficionados y de paso fustigó la campaña “sucia” que le realizan en una radio local para querer desestabilizar su proyecto.

“Estamos todavía tensos, remar contra corriente, hicimos un gran esfuerzo por controlar nuestras emociones ante los árbitros, hay una tendencia muy marcada y existen datos de que ya nos traen y es increíble que en una división de este nivel, venga un árbitro a amenazar a un jugador nuestro como Andy Arnold García de que lo va a expulsar sin ni siquiera haber cometido nada, nos complicó el juego, porque lo teníamos controlado, el equipo que llegaba éramos nosotros y cuando tuvimos que cerrar el juego lo hicimos con uno menos y ante un rival que se nos volcó encima, supimos salir adelante.

Y añadió “había mucho en juego, más allá de lo que se platicó en la semana, la posibilidad de sobrevivir después de la combinación increíble de resultados, de todos, entonces ahí vamos, estoy tranquilo, orgullos de los muchachos, con mucha mesura, no se ha ganado nada, a seguir trabajando, mucha humildad en la victoria, así como tuvimos dignidad en la derrota”, precisó.

 

Real también alabó y resaltó la actitud de sus aficionados “espero que la gente, así como terminó vuelva a vivir las emociones que todos extrañamos y no se dejen influenciar por un grupo de personas que quieren hacerle daño a la institución, yo seguramente no estaré aquí toda mi vida, no sé cuánto tiempo, una semana más o cien semanas más, pero la gente que quiere al equipo se siente, esa que no se deje influenciar, aceptamos la crítica, pero no la desinformación para convencer al Rebocero fiel que hoy se dejó sentir.