LICUADO DE FRESA

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Por Antonio Miramontes

 

GUADALAJARA, JAL.- La oncena de CAFESSA Jalisco se sirvió un licuado de fresa a costa del Irapuato para sumar su primera victoria en el campeonato de la Liga Premier 4-3 en un duelo de toma y daca en el estadio Jalisco y en donde la oncena jalisciense tuvo en Salvador Ojeda a la figura en los noventa minutos que impulsó al éxito a su escuadra.

Una victoria labrada a sangre y fuego en un duelo de volteretas en donde Irapuato mostró su poder en los primeros minutos dando la impresión de que le pasaría por encima a los jaliscienses, pero solo fue un espejismo, justo hasta el minuto treinta cuando los dueños del terreno reaccionaron y empataron las acciones que había adelantado Marco Granados en el minuto quince con una acción llena de futbol elaborada por el cuadro dirigido por el profesor Juan Manuel Rivera.

 

Pero justo en la media hora del encuentro, de pronto el novato Emilio Vargas remató entre varios zagueros del cuadro del Bajío para meter la pelota a las redes y a partir de ese momento tomar la manija de las acciones.

 

Si, porque cinco minutos después Rubén Domínguez conseguía el gol que adelantaba a su escuadra en una rápida acción que desubicó la marca de los visitantes y que les empezó a generar desconfianza.

 

 

DE FOTOGRAFÍA

 

Para la segunda mitad las cosas crecieron en intensidad, pues de la mano de Salvador Ojeda el cuadro de CAFESSA Jalisco empezó a aprovechar los espacios que dejó la oncena fresera en su afán de empatar el juego.

 

Precisamente en ese afán por recuperar el terreno perdido, la zaga fresera se descuidó y permitió en el minuto cincuenta y uno que Ojeda se fuera por toda la banda derecha, quitandonse a un rival para meterse al área y mandar un centro que fue desviado por un zaguero visitante para anidarse en la portería.

Ese gol cayó como balde de agua fría e hizo que los freseros redoblarán esfuerzos para seguir adelantando líneas y aprovechar al minuto setenta un error del portero Córdova que al tratar de bajar un balón se le escurrió en el área, generando un tira, tira, donde un zaguero local jaló a Mendoza dentro del área decretándose la pena máxima que el “Guamerucito” García convirtió en gol con tiro a la derecha.

 

Empero de nada sirvió el esfuerzo, pues un minuto después, cuando un zaguero visitante quiso salir de su área no se dio cuenta de la presión de Ojeda, dejándosela para que este disparara y venciera al portero Jácome.

 

Dicha anotación volvió a matar las ilusiones freseras, que por el contrario no se rindieron y en el minuto 90+4 generaban una pena máxima en falta de Jaime González sobre Mendoza que Marco Granados convertía en gol y establecía cifras definitivas en el encuentro.