“NOS URGE REORGANIZARNOS”: NACHO RODRÍGUEZ

128

Por Salvador Saldaña

No obstante que han estado cerca de cambiar el rumbo de los partidos, al final de cuentas los Arroceros de Cuautla se han inmiscuido en una inercia negativa con tres derrotas, dos de ellas consecutivas frente a Yalmakán FC y Zitácuaro, que aunado al inicio negativo contra Isleños del Carmen, ha colocado al equipo morelense en una situación de alerta roja.

Así lo entiende el director técnico Ignacio Rodríguez, que sin reparo lanzó el siguiente comentario, “nos urge reorganizarnos, podría dar un sinfín de excusas, pero la realidad es que necesitamos cambiar la inercia del momento que vivimos”, dijo.

Rodríguez añadió que “es evidente que los números señalan una pobre cosecha, no sé si sea un reflejo real de lo que pasa en la cancha, pero saco de contexto el primer partido, porque fuimos a ese juego con un equipo muy parchado, pero en este juego lo que me sorprende fue como cambiamos de la primera mitad a la segunda, no hicimos nada, perdimos el futbol asociación, la toma de decisiones fue lamentable”, precisó.

Sobre los detalles de las derrotas, dijo que “el primer juego no había registros, en la segunda también tuvimos problemas y el portero nos salvó, pero sin duda ausencias importantes nos afectó en la cosecha de resultados”, mencionó.

Por todas estas razones insistió en que “el asunto es apremiante y tenemos que reorganizarnos, hacer que el equipo crezca, sin duda esperamos que el alejarnos de la tabla no genere presión en los jugadores, pero cada futbolista tiene que ser fuerte, no podemos ser magos, ellos tienen que responder y reaccionar en la cancha, pero ellos son los que deben reaccionar y manejar las emociones del duelo contra Zitácuaro”, comentó.

Y para finalizar dijo que “sin duda el viaje a Cancún, nos pegó, con situaciones que afectaron, pero tampoco es determinante, pero no es excusa, los jugadores debieron tener un poco más de respuesta para poder evitar los goles que nos derrotaron, pero tampoco podemos hacer drama”, precisó.