PECADOS IMPERDONABLES

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Por Jessica Licea/Corresponsal

 

LA PIEDAD, MICHOACÁN.- Los Caimanes de Colima Futbol Club hicieron todo para apostar por la victoria sobre los Reboceros de La Piedad, menos vacunarse contra los errores y sobre todo en la parte ofensiva, llevando en el pecado la penitencia, sobre todo en el penal que pudo cambiar el destino del partido en el minuto 31 que detuvo el portero Gonzalo Zambrano a disparo de Jorge Almaguer y con ello sentenciar su suerte.

Fue entonces que los Reboceros de La Piedad hicieron su partido, anotando el gol que a la postre sería de la victoria en la agonía del primer tiempo que por necesidad golpeó el estado anímico de los colimenses para no poder recuperarse en el resto de las hostilidades.

En realidad, los Caimanes merecían más por el esfuerzo, por la propuesta futbolística, por su atrevimiento de jugar al ataque en una cancha ajena, pero a la hora del recuento final pagaron caro no saber meter la pelota en la meta rival.

En cambio los michoacanos fueron como esos boxeadores experimentados, con un largo colmillo, que dejaron imponer el ritmo de juego del rival, pero que nunca renunciaron a responder al adversario hasta llevarse tres valiosos puntos.

Así el equipo dirigido por Jorge Guerrero se queda como dueño absoluto del segundo lugar del Grupo I y nadie ya podrá quitarle el honor, aunque en el cociente pudiera darse alguna novedad.